San Martín es una región sumida en la mitología. Esto se refleja en la rica cultura popular de la zona, y las creencias complejas que acompañan las cosmovisiones amazónicas que se plantea la existencia de una diversidad de mundos.
El Chullachaqui o Shapishico es un demonio del bosque que adopta la forma o figura de una persona conocida. El nombre Chullachaqui proviene del vocablo quechua “al revés” (Chulla) y el “pie” (Chaqui), significa de “los pies diferentes”. La leyenda del Shapshico es una de las mitos más populares de la selva y refiere a un personaje pueblo para engañar a sus víctimas. El Chullachaqui, siempre adopta la figura o la forma de una persona amiga conocida del pueblo, para engañar a la que va a ser su víctima y hacerle perder en la selva.
Él puede aparecer como un miembro más de la familia o un amigo, conduciendolos por el camino equivocado, y adentrándose cada vez más en la selva y luego los dejan allí, perdidos. La única manera de descubrir la verdadera identidad de Chullachaqui es mirando sus pies porque tiene un pie deforme. En consecuencia, ellos tratan de ocultarlos en sus ropas, en los zapatos o cualquier otra manera.


